Trek Ausangate en Perú: Guía Completa, Ruta y Experiencia en Solitario

Sendero con el nevado Ausangate al fondo.

El Ausangate, con sus imponentes 6.384 metros, se alza como una de las montañas más sagradas y sobrecogedoras del Perú, dominando la Cordillera Vilcanota entre glaciares, lagunas turquesas y extensas planicies altoandinas habitadas por alpacas.

El trek que rodea su macizo es una travesía remota y exigente, con pasos que superan los 5.000 metros y paisajes que combinan crudeza andina con una profunda espiritualidad. En este mismo entorno de altura emerge la Montaña Arcoíris (Vinicunca), cuyas laderas teñidas de rojos, ocres y verdes, producto de la riqueza mineral del suelo, ofrecen uno de los espectáculos geológicos más singulares de los Andes. Es definitivamente uno de los mejores treks de todo Perú.

En este blog cuento cómo, durante cinco días, rodeé el Ausangate completamente solo y de forma independiente, cargando todo mi equipo, enfrentando la altura, el clima impredecible y la experiencia única de caminar en absoluta soledad por una de las rutas más salvajes del Perú. Y luego, dejo todo la información necesaria para hacer esta aventura.

INFORMACIÓN BÁSICA DEL TREK DE AUSANGATE

  • 📍 Ubicación: Cordillera Vilcanota, a unos 100 km al sureste de Cusco, en Perú.

  • Duración: Normalmente 4 a 5 días, dependiendo del ritmo y de las variantes del recorrido.

  • 🏔 Elevación máxima: Alrededor de 5.200 metros, en el paso Abra Palomani.

  • 🥾 Distancia aproximada: Entre 90 y 100 km para el circuito completo.

  • 🔥 Dificultad: Alta, debido a la altitud extrema, las largas distancias y el clima impredecible.

  • 💰 Costo aproximado: Unos 200 USD si se hace de forma independiente (principalmente alquiler de equipo). Es recomendable llevar al menos 150 soles adicionales para permisos, campamentos, transporte y posibles imprevistos.

  • 🧭 Navegación: Aplicaciones como Maps.me o GPS offline son fundamentales, ya que en varios tramos el sendero se pierde o simplemente no existe.

CÓMO LLEGAR AL TREK DE AUSANGATE

La mayoría de los viajeros comienzan el trek desde Cusco, la principal base para explorar los Andes del sur de Peru.

Desde allí se puede tomar un bus hasta el pequeño pueblo de Tinki, punto tradicional de inicio del circuito. Los buses salen desde la Avenida Micaela Bastidas, cerca del hospital Adolfo Guevara, y el trayecto dura aproximadamente 4 horas.

El pasaje cuesta alrededor de 15 soles. Desde Tinki muchos viajeros continúan en taxi hasta Upis, donde suele comenzar oficialmente la caminata.

MI EXPERIENCIA EN EL TREK DE AUSANGATE

Día 0 – Cusco

Plaza de Cusco.

La expedición comenzó en Cusco, la antigua capital inca, hoy llena de mercados, restaurantes, iglesias y ruinas para explorar. Allí alquilé el equipo que necesitaría para el trek (carpa, sleeping bag, colchoneta, estufa, maleta y bastones) y compré la comida: avena con frutos secos para el desayuno, atún enlatado con pan para almuerzos y comidas, además de dulces para energía.

Como era mi primera expedición autosuficiente, terminé llevando demasiada comida y cargando peso innecesario, pero bueno… así se aprende.

Día 1 – Tinki 

Después de almorzar en Cusco fui a la terminal desde donde salen los buses a Tinki, por la Avenida Micaela Bastidas (cerca al hospital Adolfo Guevara). Tomé el bus (15 soles) y llegué a Tinki alrededor de las 8 pm, tras unas cuatro horas de trayecto.

Me hospedé en el Hostal Viajeros, donde por 20 soles tuve cuarto privado con baño compartido.

Día 2 – Campamento Anantapata (23 km)

Aquí comenzó realmente la caminata. Me desperté temprano, compré un par de sándwiches de huevo en la plaza y tomé un taxi hasta el pequeño pueblo de Upis.

Camino de tierra con un pico nevado al fondo en Perú.

Desde allí empecé a caminar oficialmente. Al principio con bastante miedo, porque era mi primera expedición completamente solo. Pero poco a poco el miedo se transformó en emoción: estar rodeado de montañas y campos, depender solo de mi esfuerzo y planeación, y saber que las vistas serían cada vez más espectaculares.

La caminata inicia entre campos con algunas casas dispersas, ganando elevación suavemente… hasta que, de repente, el Ausangate aparece al frente en todo su esplendor.

Sendero con alpacas y el Ausangate al fondo.

En esta primera parte no me encontré a nadie, salvo una pareja de señores en la salida de Upis que me cobraron un permiso de trekking de 20 soles (importante guardarlo, porque me lo volvieron a pedir), y algunas alpacas.

Después de unas horas llegué al campamento de Upis, donde almorcé antes de continuar ascendiendo hacia el primer paso: Abra La Arapa (4.850 m), un terreno arenoso marcado por apachetas y con el Ausangate dominando el paisaje a la izquierda.

Paisaje rocoso en el Ausangate con alpacas y un glaciar al fondo.
Paso en el Ausangate con apachetas.

Luego descendí al valle, pasando por lagunas glaciares, para ascender nuevamente hacia el paso Apachita. Durante el ascenso las vistas del Ausangate y las lagunas eran tan espectaculares que paraba constantemente a mirar y tomar fotos.

Laguna con glaciar al fondo en el Ausangate.
Ausangate con lagunas.
Nevado Ausangate.

Tras cruzar el paso descendí finalmente hacia el campamento Anantapata. En este último tramo el clima empeoró drásticamente e incluso comenzó a nevar, por lo que pagué un extra para armar la carpa dentro de una choza de paja.

Antes de que oscureciera comí y me refugié justo cuando la tormenta empezó con fuerza. Esa noche agradecí profundamente mi pequeña choza de paja.

Tienda de campamento.

Día 3 – Montaña Arcoíris – Pampacancha (26 km)

El día más largo, pero también el más increíble.

Me desperté a las 5 am y al salir de la carpa todo estaba completamente blanco. La tormenta de la noche había cubierto el paisaje de nieve. Era como despertar en otro lugar.

Paisaje al amanecer cubierto de nieve en el Ausangate.
Paisaje al amanecer cubierto de nieve en el Ausangate.

A pesar de todo, el día amaneció despejado y soleado, así que a las 6 am comencé a caminar hacia la Montaña Arcoíris, dejando parte del equipo en el campamento.

Primero crucé el Abra Warmisaya, un ascenso exigente pero con vistas espectaculares: de un lado el Ausangate nevado; del otro, un valle rojizo que anunciaba el destino.

Paisaje cubierto de nieve en el Ausangate, Perú.
Paisaje cubierto de nieve en el Ausangate, Perú.
Paisaje cubierto de nieve en el Ausangate, Perú.

Descendí, crucé lagunas congeladas y ascendí finalmente hasta Vinicunca. Allí tuve sentimientos encontrados: era uno de los lugares naturales más hermosos que había visto, pero al mismo tiempo estaba lleno de gente.

Después de días de soledad absoluta, el lugar se sentía como un parque de diversiones, con filas para tomarse fotos. Aun así, su belleza es innegable.

Personas en la montaña de 7 colores. Vinicunca.
Montaña de 7 colores Vinicunca.

Tras una hora inicié el regreso al campamento, al que llegué hacia el mediodía. El paisaje ya era distinto: la nieve había desaparecido y el sol lo transformaba todo.

Descansé, almorcé y comencé la segunda parte del día rumbo a Pampacancha.

Montañas cubiertas de nieve en el Ausangate, Perú.

El sendero se volvió confuso hasta desaparecer. Seguí el GPS hasta toparme con una cerca interminable. Caminé bordeándola por unos 20 minutos, alejándome cada vez más del supuesto sendero, hasta encontrar a una señora que, entre español y quechua, me indicó que cruzara por un hueco.

Seguí así, entre senderos difusos, GPS e instinto, cruzando más cercas, hasta retomar el camino correcto.

Pasé por unas casas donde pagué otros 15 soles y luego ascendí al punto más alto del trek: Abra Palomani (5.200 m). Las vistas del valle, con montañas nevadas y rojizas, eran espectaculares, pero el clima volvía a cerrarse.

Sendero en el Ausangate, con glaciar al fondo.
Paso de altura en el Ausangate.

Aceleré el paso y descendí hasta Pampacancha, donde armé la carpa justo antes de que oscureciera.

Día 4 – Pacchanta (24 km)

Desperté con cielo azul intenso y sol fuerte.

Montaña con glaciar en el Ausangate al amanecer y una carpa.

Entre desayuno, desmontar la carpa, secarla y organizar todo, empecé a caminar a las 9 am.

El trayecto fue largo pero hermoso, bordeando montañas glaciares con lagunas en sus bases. Crucé el Abra Khampa (5.050 m), marcado por apachetas que parecían guiar el camino, como si los Apus, los espíritus de las montañas, empujaran hacia el paso.

Montañas nevadas en el Ausangate.
Montañas nevadas en el Ausangate y apachetas.
Maleta y bastones de caminata con montañas nevadas al fondo.

Almorcé allí largo rato, contemplando la majestuosidad de las montañas Puka Punta y Pachanta.

Luego descendí mientras el clima volvía a deteriorarse. Miraba constantemente hacia atrás, intentando memorizar cada detalle.

Paisaje montañoso con glaciares y apachetas en el Ausangate, Perú.

Llegué a la zona de las 7 Lagunas de Ausangate, famosas por sus aguas cristalinas y colores que cambian con la luz. Más allá de su valor turístico, son espacios sagrados para las comunidades quechuas, donde se realizan ofrendas a la Pachamama.

Pero el clima andino mostró su dureza: lluvia y nieve intermitente. Apenas pude ver algunas lagunas, incluida Aqcas Qocha, con el Ausangate de fondo.

Lagunas del Ausangate.
Una de las 7 laguna del Ausangate.
Una de las 7 lagunas del Ausangate.

Continué descendiendo hasta Pacchanta, conocido por sus aguas termales. Armé la carpa junto a las piscinas.

Esa noche hubo un matrimonio al lado, con música hasta las 2 am… incluyendo clásicos como “¿dónde están las mujeres solteras?”. Inesperado, pero entretenido.

Día 5 – Tinki – Cusco

Día suave. Sin afán.

Desperté tranquilo, desayuné con calma y empaqué todo por última vez. Caminé por carretera en descenso, con el Ausangate a la espalda y el valle abriéndose al frente.

Letrero de Pacchanta en el Ausangate.
Mujeres con vestidos tradicionales caminando en el campo en Perú.

Pasé campos, casas y personas en su cotidianidad hasta llegar a Tinki, donde tomé el bus de regreso a Cusco.

REFLEXIÓN SOBRE EL TREK DE AUSANGATE

Esta expedición fue increíble, no solo por los paisajes espectaculares, sino porque me demostré que podía hacerla solo y sin guía, cargando todo mi equipo durante días a más de 5.000 metros.

En la montaña entendí que la soledad no siempre pesa; a veces libera. Que el silencio de los Andes también acompaña.

Rodear el Ausangate no fue solo una caminata: fue una prueba de autonomía, de resistencia mental y de conexión profunda con la montaña. Una de esas experiencias que no terminan cuando regresas, sino que se quedan contigo mucho después de haber abandonado el valle.

¿SE NECESITA GUÍA PARA HACER EL TREK DE AUSANGATE?

No es obligatorio contratar guía para recorrer el circuito del Ausangate, y muchos viajeros lo hacen de forma independiente.

Yo mismo lo recorrí completamente solo y cargando todo mi equipo. Sin embargo, es importante tener experiencia previa caminando en montaña y sentirse cómodo navegando con GPS.

En varios tramos el sendero es poco claro o desaparece, por lo que quienes no estén acostumbrados a orientarse en este tipo de terreno pueden preferir hacerlo con guía o en grupo.

NAVEGACIÓN EN EL TREK DE AUSANGATE

A diferencia de otros circuitos famosos de Sudamérica, el sendero del Ausangate no siempre está bien señalizado.

En algunas partes el camino se divide en múltiples senderos de ganado, mientras que en otras simplemente desaparece. Por eso, llevar una aplicación de navegación offline como Maps.me o un GPS con la ruta descargada es prácticamente indispensable.

Durante el recorrido también es común encontrar cercas, pequeños desvíos o caminos locales utilizados por comunidades quechuas, por lo que tener referencias claras del trayecto ayuda a evitar perder tiempo o desviarse demasiado del circuito.

QUÉ LLEVAR PARA EL TREK DE AUSANGATE

Debido a la altitud y al clima cambiante de la Cordillera Vilcanota, es importante llevar equipo adecuado para condiciones de montaña.

Ropa

  • Chaqueta impermeable

  • Chaqueta insulada o down jacket

  • 2 camisetas manga larga de secado rápido y con protección UV

  • 1–2 pantalones de trekking

  • Pantalón impermeable

  • 3 pares de medias de lana merino

  • Sombrero

  • Botas de trekking

  • Gorro para el frío

  • Guantes de frío

Equipo

  • Linterna de cabeza

  • Mochila de trekking

  • Tienda de campaña

  • Bolsa de dormir y aislante

  • Bastones de trekking

  • Comida suficiente

  • Equipo para calentar agua

  • Termo de 1 litro

  • Pastillas o método de purificación de agua

  • Protector solar y gafas de sol

  • Electrónicos y algo de entretenimiento

La mayor parte de este equipo se puede alquilar fácilmente en Cusco, lo que facilita organizar el trek incluso si se viaja con mochila ligera.

CUÁNTO CUESTA EL TREK DE AUSANGATE

Hacer el circuito del Ausangate de forma independiente puede ser relativamente económico si se lleva el equipo adecuado.

Estos son algunos costos aproximados:

🚐 Transporte Cusco – Tinki – Cusco: alrededor de 30 soles

🎒 Alquiler de equipo en Cusco: aproximadamente 100 USD

⛺ Permisos y campamentos: unos 70 soles en total (aunque es recomendable llevar algo más)

🏠 Alojamiento en Tinki: cerca de 20 soles

En total, el costo puede rondar los 200 USD, dependiendo del equipo que necesites alquilar.

CAMPAMENTOS EN EL TREK DE AUSANGATE

En el trek de Ausangate es necesario llevar carpa, ya que no hay infraestructura hotelera a lo largo de la ruta (solamente hay en Tinki y Pacchanta). Todas las noches se duerme en campamentos establecidos, generalmente administrados por comunidades locales.

Estos campamentos están distribuidos a lo largo del circuito y, aunque las condiciones son básicas, suelen ofrecer lo mínimo necesario para pasar la noche:

• Espacios planos para armar la carpa

• Baños (la limpieza puede variar bastante)

• Acceso a agua (no potable, es necesario filtrarla o hervirla)

El costo por noche suele estar entre 10 y 20 soles por persona, y el pago normalmente se hace directamente en el lugar.

Además, la mayoría de estos campamentos están marcados en aplicaciones de navegación como MAPS.ME, lo que facilita mucho la planificación del recorrido y la identificación de dónde pasar la noche.

Más allá de lo básico, dormir en estos campamentos también hace parte de la experiencia, ya que permite interactuar con las comunidades locales y recorrer el Ausangate de una forma más auténtica.

MEJOR MOMENTO PARA HACER EL TREK DE AUSANGATE

El mejor momento para recorrer el circuito del Ausangate es durante la temporada seca en los Andes, entre mayo y septiembre.

Durante estos meses suele haber menos lluvia y cielos más despejados, lo que permite disfrutar mejor de los glaciares, lagunas y paisajes de la Cordillera Vilcanota.

Aun así, incluso en temporada seca es común experimentar cambios bruscos de clima, con viento, nieve o tormentas repentinas debido a la altitud.

ALTURA QUE SE ALCANZA EN EL TREK DE AUSANGATE

El circuito del Ausangate es uno de los treks más altos de Sudamérica.

Durante la caminata se cruzan varios pasos de montaña por encima de 4.800 metros, incluyendo:

• Abra La Arapa: ~4.850 m

• Abra Warmisaya: ~5.000 m

• Abra Palomani: ~5.200 m (el punto más alto del trek)

• Abra Khampa: ~5.050 m

Estas altitudes hacen que la aclimatación previa en Cusco sea muy recomendable antes de comenzar el recorrido.

ITINERARIO Y DISTANCIA DEL TREK DE AUSANGATE

Una forma común de recorrer el circuito completo del Ausangate es:

Día 1: Upis → Campamento Anantapata (aprox. 23 km)

Día 2: Anantapata → Montaña Arcoíris (Vinicunca) → Pampacancha (aprox. 26 km)

Día 3: Pampacancha → Pacchanta (aprox. 24 km)

Día 4: Pacchanta → Tinki (aprox. 15 km)

Muchos viajeros añaden o modifican etapas dependiendo del ritmo o del clima.

LA MONTAÑA ARCOÍRIS DESDE EL TREK DE AUSANGATE

Uno de los grandes atractivos del circuito es la posibilidad de visitar la famosa Vinicunca, conocida como la Montaña Arcoíris.

Mientras la mayoría de turistas llega a este lugar en excursiones de un día desde Cusco, quienes recorren el circuito del Ausangate pueden alcanzarla caminando desde las montañas cercanas, como lo expliqué en mi experiencia.

Sus laderas presentan colores intensos —rojos, ocres y verdes— producto de la composición mineral del suelo, creando uno de los paisajes geológicos más impresionantes de los Andes.

DIFICULTAD DEL TREK DE AUSANGATE

El circuito del Ausangate es considerado uno de los treks más exigentes del Perú.

Las distancias diarias pueden superar los 20 km, y varios pasos de montaña se encuentran por encima de 5.000 metros, lo que exige buena condición física y aclimatación adecuada.

Además, el clima puede cambiar rápidamente, con viento fuerte, nieve o tormentas incluso durante la temporada seca.

Sin embargo, para quienes buscan una experiencia remota y salvaje en los Andes, rodear el Ausangate ofrece algunos de los paisajes más espectaculares y solitarios de Peru.

POR QUÉ EL AUSANGATE ES UNA MONTAÑA SAGRADA

El Ausangate, con sus 6.384 metros de altura, no es solo una de las montañas más imponentes del sur de Peru, sino también una de las más sagradas para las comunidades andinas.

En la cosmovisión quechua, las montañas son consideradas Apus, espíritus protectores que cuidan a las personas, los animales y los cultivos. El Ausangate es uno de los Apus más importantes de la región y durante siglos ha sido objeto de peregrinaciones y ofrendas.

Cada año, miles de personas participan en el Qoyllur Rit’i, una de las celebraciones religiosas más impresionantes de los Andes. Durante esta peregrinación, que tiene lugar en las montañas cercanas al Ausangate, comunidades quechuas caminan durante días hasta los glaciares para rendir homenaje a la montaña y realizar rituales tradicionales.

Incluso durante el trek es común ver apachetas, pequeños montículos de piedras levantados por los caminantes como señal de respeto a la montaña y como una forma de pedir protección para el camino.

Más allá de su espectacular geografía, el Ausangate sigue siendo un territorio profundamente vivo, donde la naturaleza y la espiritualidad continúan entrelazadas en la vida cotidiana de las comunidades andinas.

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