Recuerdos Desde la Cordillera Huayhuash: Trekking de 8 Días en uno de los Circuitos más Espectaculares del Perú

Foto de la cordillera de Huayhuash.
Sendero y persona caminando con un pico nevado al fondo, en la cordillera de Huayhuash.

El trek de la Cordillera Huayhuash, en su versión clásica de 8 días, es considerado por muchos montañistas como uno de los circuitos de trekking más espectaculares del mundo. Esta travesía de alta montaña recorre algunos de los paisajes más imponentes de los Andes peruanos, entre picos que superan los 6.000 metros, pasos que rozan los 5.000 y lagunas de origen glaciar de colores intensos al pie de gigantes como el Yerupajá (6.634 m) o el Siula Grande (6.344 m). Aislado, exigente y de una belleza sobrecogedora, el Huayhuash de 8 días ofrece una experiencia profunda de inmersión en la naturaleza, donde cada jornada combina desafío físico con vistas que parecen irreales.

En mi viaje por Perú estaba decidido a hacerlo, por lo que tomé un bus de Lima a Huaraz. Llegué en la noche, fui a la acomodación que había reservado, pregunté si ofrecían el trekking; me dijeron que sí, pero que salían al día siguiente. Como me ofrecieron descuento y estaban bien calificados, dije que sí. Y entonces, a las 12:30 am, sin más preparación mental, sin guantes (me prestaron en el lugar) y sin aclimatización previa, me acosté a dormir con la alarma puesta a las 4 am para empezar la travesía que terminaría siendo uno de mis trekkings favoritos.

En esta aventura realmente no tuve que planear nada específico del trekking. La compañía con la que lo hice se encargó de absolutamente todo: la comida, el transporte del equipo (yo solo cargaba un daypack liviano), el armado y desarmado de las carpas, el mate de coca a primera hora de la mañana, etc. Yo lo único que tuve que hacer fue caminar y disfrutar del paisaje.

Por esta razón, en este blog no voy a describir la aventura día a día, ni los datos técnicos, ni cada lugar recorrido (pero al final voy a dejar la información más importante). Aquí simplemente quiero compartir algunas de mis fotos favoritas y lo que escribí en mi diario, sin filtros, en dos momentos de la expedición:

MI EXPERIENCIA EN EL TREK DE HUAYHUASH

Primeros días de la aventura por el Circuito de Huayhuash

Estoy en el día 2 del trek de Huayhuash. Hoy llegamos a un punto que tiene que ser de lo más espectacular que he visto en mi vida. Es una laguna, a más de 4.000 metros de elevación, con cinco picos nevados al fondo. Me han dicho sus nombres como tres veces, pero no logro recordarlos. Solo sé que son sagrados… y que se siente.

En mi grupo solo están dos señoras españolas, hermanas, de 70 y 72 años. ¡No lo puedo creer! Espero poder aprender un poco de su energía, porque son unas guerreras. Caminan a mejor ritmo que mucha gente joven que conozco, no se quejan, se la pasan riendo y haciéndome reír, y ya han tenido que usar el “baño de la naturaleza”.

Con ellas siento completa admiración y tranquilidad. Siento que el afán por hacer todo lo que pueda, lo antes que pueda, se desvanece. Hay tiempo. Ellas me lo demuestran.

Me estoy sintiendo bien, mucho mejor que ayer. Ya sin síntomas de mal de altura, sin las dudas que sentía por lo que gasté para hacer este trekking. Ya todo se fue. Solo poder dormir aquí hace que todo valga la pena.

El frío por la noche ha sido intenso. Nunca había sentido algo así. Mi pelo amanece congelado. Tengo que aprender a no moverme tanto al dormir. Solo espero despertarme al amanecer y descubrir nuevamente este lugar con otra luz.

Día de Descanso Durante el Circuito de Huayhuash

Han sido días intensos. Ya casi termina. Estoy cansado, pero completamente feliz y satisfecho.

El trekking ha sido espectacular: salvaje, áspero, de una belleza natural que no había visto antes. Ya me siento acostumbrado al frío de las mañanas, a la incomodidad de la carpa y a los baños de campamento (a veces limpios, casi siempre no, pero por lo menos los desechos están congelados).

Hoy tuvimos un día de descanso en el campamento de la laguna Jahuacocha. El día de ayer estuvo intenso: hicimos un paso difícil, mis compañeras ya están cansadas. Después del paso, el guía y yo seguimos por otra ruta que va por encima de la montaña y luego conecta con la principal. Fue más dura, pero tuvimos buen ritmo.

La vista fue de otro mundo: al lado izquierdo montañas y valles con nevados lejanos, me sentía viendo todos los Andes; y al lado derecho los imponentes picos nevados, completamente cerca, casi encima de nosotros. Un espectáculo. Y por encima… ¡cóndores! Vimos varios, primera vez que los veo en estado salvaje. Qué emoción.

Hoy desayunamos con calma y luego decidí caminar hasta la laguna más lejana. Un camino casi recto y hermoso, rodeado de arbustos con flores moradas y amarillas. Me pregunto qué serán y si solo florecen aquí.

Seguí caminando hasta quedar frente al nevado. Podía ver todo el glaciar, imaginar su movimiento y cómo descendía hasta las lagunas. Por momentos se escuchaban truenos, pero no lo eran, era el hielo, rompiéndose violentamente en la montaña. Una locura. 

Decidí bajar hasta el borde y me senté en una piedra. Estaba haciendo un sol impresionante (en toda la caminata no vimos ni una sola nube). Lo pensé un momento… y dije: al agua patos.

Entré al agua en calzoncillos. Estaba congelada, realmente helada. Pero me sentí conectado con las montañas, con los glaciares, con los Apus que nos cuidaron durante todo el camino.

Salí del agua y me sequé al sol, sobre una piedra, cambiando de posición para que me diera en todo el cuerpo. Así estuve quizás una hora. Esa mañana simplemente perdí la percepción del tiempo.

Miré el reloj y ya era hora de almuerzo. Me vestí rápido y volví lo más pronto que pude al campamento, llevándome un recuerdo que nunca olvidaré.

Y mientras regresaba al campamento, con la ropa todavía húmeda y el cuerpo tibio por el sol de altura, entendí que no todo viaje se mide en kilómetros ni en cumbres alcanzadas. A veces se mide en silencios, en respiraciones profundas, en momentos en los que uno se siente diminuto frente a la montaña, pero extrañamente pleno.

Foto en el trek del Circuito de Huayhuash

INFORMACIÓN BÁSICA DEL TREK DE HUAYHUASH

📍 Ubicación: Cordillera Huayhuash, Andes centrales del Perú

🏔 Pico más alto visible: Yerupajá (6.634 m)

🥾 Duración del circuito clásico: 8 días

📏 Distancia aproximada: 110–130 km

⛰ Altitud máxima: pasos cercanos a los 5.000 metros

💪 Dificultad: Alta

🏕 Tipo de trekking: circuito de alta montaña con campamentos

El trekking por la Cordillera Huayhuash es considerado uno de los circuitos de montaña más espectaculares del mundo. Durante más de una semana se rodea un macizo de picos nevados que superan los 6.000 metros, incluyendo montañas icónicas como Yerupajá y Siula Grande.

DÓNDE ESTÁ LA CORDILLERA HUAYHUASH

La Cordillera Huayhuash se encuentra en los Andes centrales del Perú, entre las regiones de Áncash, Lima y Huánuco.

La mayoría de los trekkings comienzan desde la ciudad de Huaraz, considerada la capital del montañismo peruano y el principal punto de partida para explorar esta zona de los Andes.

CÓMO LLEGAR AL TREK DE HUAYHUASH

Para hacer el trekking de Huayhuash, normalmente primero hay que llegar a Huaraz.

Desde Lima salen buses diarios hacia Huaraz. El trayecto dura entre 7 y 9 horas atravesando la cordillera. Una vez allí, la mayoría de las expediciones organizadas salen temprano en la mañana hacia los pueblos desde donde comienza el circuito.

Muchos viajeros deciden pasar algunos días en Huaraz antes de comenzar el trek para aclimatarse a la altitud.

¿SE NECESITA GUÍA PARA HACER EL TREK DE HUAYHUASH?

El circuito de Cordillera Huayhuash puede hacerse tanto de forma independiente como con una expedición organizada.

La mayoría de viajeros opta por hacerlo con agencias de trekking desde Huaraz, que incluyen transporte, cocinero, guía y animales de carga para llevar el equipo de campamento.

Esto permite caminar solo con un daypack y concentrarse en disfrutar del paisaje.

MEJOR MOMENTO PARA HACER EL CIRCUITO DE HUAYHUASH

La mejor época para hacer el trekking en Cordillera Huayhuash es durante la temporada seca de los Andes, entre mayo y septiembre.

Durante estos meses las lluvias son menos frecuentes y las vistas de los picos nevados suelen ser más despejadas.

En temporada de lluvias (noviembre a marzo) el trekking puede volverse más difícil debido al barro, las tormentas y la menor visibilidad en las montañas.

DIFICULTAD DEL CIRCUITO DE HUAYHUASH

El circuito clásico de Huayhuash es considerado un trekking exigente, tanto por la distancia como por la altitud.

Durante el recorrido se cruzan varios pasos de montaña cercanos a los 5.000 metros, lo que requiere buena condición física y una adecuada aclimatación previa.

A cambio del esfuerzo, el trekking ofrece algunos de los paisajes de montaña más impresionantes de Sudamérica.

¿VALE LA PENA EL TREK DEL CIRCUITO DE HUAYHUASH?

Para muchos montañistas y viajeros de aventura, el circuito de Cordillera Huayhuash es uno de los trekkings más espectaculares del mundo.

La combinación de pasos de alta montaña, lagunas glaciares de colores intensos y vistas cercanas a gigantes como Yerupajá o Siula Grande hace que cada jornada del recorrido sea visualmente impactante.

Más allá de la dificultad física, es una experiencia que muchos viajeros recuerdan como uno de los momentos más intensos de su paso por los Andes.

OTRAS AVENTURAS EN PERÚ

Si estás planeando un viaje por Perú, estas son otras experiencias y caminatas que también valen completamente la pena:

Anterior
Anterior

Voluntariado en Egipto: Mi Experiencia Viviendo y Trabajando en una Isla del Nilo

Siguiente
Siguiente

La Caminata a Inti Punku en Ollantaytambo: El Mirador Secreto del Valle Sagrado