Hola, soy Mateo!

Durante años llevé una vida estructurada entre estudios y trabajo, hasta que en 2025 decidí hacer una pausa larga y salir a recorrer el mundo como mochilero. Fueron meses atravesando países, culturas y paisajes completamente distintos entre sí.

Con el tiempo descubrí que mi forma de viajar está muy ligada al reto físico y mental. Me gusta exigirme, caminar durante días, hacer trekkings largos (muchas veces en solitario) y hacer cosas que me saquen de la zona de confort. En esa búsqueda he vivido aventuras que me han marcado profundamente, como alcanzar la cumbre del Aconcagua, una de las experiencias más duras y gratificantes de mi vida.

Pero también viajo buscando las experiencias lentas y cercanas: hacer voluntariado, quedarme más tiempo del previsto en ciertos lugares o simplemente detenerme a observar la vida cotidiana. Ahí entendí que conocer un lugar de verdad implica incomodarse un poco, bajar el ritmo y dejar que el entorno hable.

Este blog nace como una forma de registrar esos momentos y experiencias. No pretende ser una guía exhaustiva ni una lista de recomendaciones rápidas, sino un archivo personal de lo que voy viviendo. Aquí conviven aventuras exigentes, ciudades caóticas, montañas sagradas y rincones remotos. Siempre desde la misma mirada: la de alguien que viaja con curiosidad, ganas de vivirlo todo, comerlo todo y la necesidad constante de aventurarse a lo desconocido.

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