Visitar Petra en un Día: Mi Experiencia y Consejos para Recorrer las Ruinas Milenarias

Petra, una de las siete maravillas del mundo moderno, es seguramente una de las construcciones más complejas y hermosas creadas por el ser humano. En medio del paisaje desértico y montañoso de Jordania, caminar por sus cañones y ver en persona la fachada del “Tesoro” te hace sentir como si estuvieras dentro de una película de Indiana Jones.

DATOS RÁPIDOS DE PETRA

📍 Ubicación: Petra, cerca del pueblo de Wadi Musa, en el sur de Jordania.

🏛 Qué es: Una antigua ciudad excavada en roca por el pueblo nabateo hace más de 2.000 años y uno de los sitios arqueológicos más impresionantes del mundo.

Lugares más famosos: El Al-Khazneh (Treasury) (el Tesoro) y el Ad-Deir (Monastery) (el Monasterio).

🚶 Extensión del sitio: El complejo arqueológico es enorme y recorrerlo implica caminar varios kilómetros.

📅 Mejor época: Primavera y otoño, cuando las temperaturas son más agradables para explorar el sitio.

CÓMO LLEGAR A PETRA

Para visitar el complejo arqueológico de Petra hay que llegar primero a Wadi Musa, el pequeño pueblo ubicado junto a la entrada principal del sitio.

Desde Amán se puede llegar en bus (como el servicio de JETT Bus) en un trayecto de aproximadamente 3 a 4 horas, mientras que desde Aqaba el viaje en bus dura alrededor de 2 horas.

Otra opción muy popular es hacer un tour organizado de un día desde cualquiera de estas dos ciudades, que normalmente incluye transporte ida y vuelta y varias horas para recorrer el sitio arqueológico.

MI EXPERIENCIA EXPLORANDO PETRA

El día anterior a la visita llegué a Wadi Musa, la ciudad ubicada justo al lado de las ruinas. Hay muchísimos hospedajes y restaurantes para elegir. Durante la tarde visité el museo del Centro de Visitantes, donde cuentan la historia del lugar y exhiben varios artefactos recuperados de las ruinas. Fue una buena forma de prepararme para el día siguiente.

Foto de paisaje montañoso desde un carro en Jordania.

La visita a Petra comenzó temprano. Conviene madrugar un poco para poder caminar bastante antes de que el sol empiece a pegar con fuerza y antes de que lleguen los tours diarios desde Amman o Aqaba. Mucha gente recomienda estar en la entrada a las 6 am para ser de los primeros, pero yo entré alrededor de las 8 am (no soy tan madrugador).

Una vez dentro del trayecto principal, lo primero que aparece son los “Djinn Blocks”, unos monumentos de piedra con forma de picos o pirámides que servían como tumbas para los nabateos.

Djinn Blocks en Petra.

Luego se llega a la entrada del Siq, un cañón enorme e imponente, por momentos muy estrecho, tanto que en algunos tramos no se alcanza a ver el cielo.

El Siq en Petra.

Tras caminar poco más de un kilómetro por este cañón, se llega al Tesoro, “Al Khazna”, la fachada más famosa de Petra y la que muchos reconocen por Indiana Jones y la Última Cruzada. Pero no aparece de golpe: primero se deja ver en pequeños fragmentos, en vistazos provocadores entre las paredes del cañón, hasta que de repente lo tienes enfrente, en todo su esplendor.

Foto del Tesoro en Petra. La fachada iluminada en la mañana.

Es un monumento impresionante, de unos 40 metros de altura, que te hace sentir diminuto. Está ricamente decorado con figuras talladas en la piedra, y en la parte superior tiene una urna con forma de corona. La leyenda local dice que allí se escondía el tesoro de un faraón.

La fachada del Tesoro en Petra.

Justo cuando llegué, el sol comenzaba a iluminar la parte superior de la fachada. Pude ver cómo la corona se encendía lentamente y cambiaba de color, un espectáculo verdaderamente hipnótico.

Después de varios minutos admirando el lugar, continué caminando y llegué a la Calle de las Fachadas, una zona llena de tumbas nabateas talladas directamente en la roca. Hay de todos los tamaños y estilos, y muchas se pueden visitar por dentro (aunque son espacios vacíos). 

Calle de las Fachadas en Petra.

Seguí el camino pasando por las Tumbas Reales, cuatro enormes fachadas esculpidas en el cañón, y luego tomé un sendero alternativo que sube a la parte alta del cañón, desde donde se obtiene una vista distinta del Tesoro. La caminata de ida es de unos 3,5 km y vale completamente la pena.

Fachada de Petra desde arriba.

Más tarde bajé nuevamente y exploré las ruinas con influencia griega y romana. Me maravilló el teatro excavado en la montaña, con capacidad para unas 4.000 personas, la calle columnada y el templo principal. Aquí se hace evidente que Petra fue una gran metrópolis que recibió influencias de muchas culturas antiguas.

Ruinas de columnas en Petra.

En una zona más elevada, cerca del camino, se encuentran también las ruinas de una iglesia, con mosaicos en el piso de una calidad exquisita. Es fácil entender por qué este lugar fue importante durante siglos para distintas civilizaciones.

Mosaicos en Petra.

Al final del recorrido principal hay otro sendero alternativo, de unos 2,5 a 3 km, que conduce a uno de los monumentos más grandes de todo Petra: “Ad Deir”, o el Monasterio. Es una fachada gigantesca tallada en la roca, de aproximadamente 48 metros de alto y 47 de ancho, que hace que el Tesoro se sienta pequeño en comparación.

Ad Deir o el Monasterio en Petra.

Arriba hay varios restaurantes y tiendas beduinas donde se puede descansar y tomarse un té antes de emprender el regreso caminando y salir del parque.

Al salir de Petra, con el sol cayendo sobre las montañas y el polvo todavía en los zapatos, entendí que hay lugares que no se visitan solo con los ojos. Petra se camina despacio, se observa en silencio y se queda contigo mucho después de haber salido del cañón.

CUÁNTO CUESTA VISITAR PETRA

La entrada a Petra cuesta actualmente 50 dinares jordanos (unos 70 USD) por un día, 55 JOD por dos días y 60 JOD por tres días.

Si planeas visitar varios lugares en Jordania, lo más conveniente suele ser comprar el Jordan Pass, que desde 70 JOD incluye la entrada a Petra y además el visado del país, lo que puede ahorrar bastante dinero.

En cuanto al alojamiento, en Wadi Musa hay opciones para todos los presupuestos, con hostales y habitaciones básicas que se pueden encontrar desde unos 8 dólares por noche.

MEJOR MOMENTO PARA VISITAR PETRA

El mejor momento para visitar Petra suele ser durante la primavera (marzo a mayo) y el otoño (septiembre a noviembre), cuando las temperaturas son más suaves y agradables para caminar por el extenso complejo arqueológico.

Durante estas temporadas el clima suele ser templado y los paisajes adquieren tonos dorados que resaltan el característico color rosado de la roca por el que Petra es famosa.

También es recomendable entrar temprano en la mañana para evitar el calor del mediodía y disfrutar del lugar con menos visitantes.

CUÁNTO TIEMPO SE NECESITA PARA VISITAR PETRA

Aunque muchas excursiones visitan Petra en un solo día, lo ideal es dedicar al menos dos días para explorar el sitio con calma (aunque si tienes buena energía en un solo día se puede ver casi todo, yo lo hice así).

El complejo arqueológico es enorme y, además del famoso Tesoro (Al-Khazneh), incluye templos, tumbas monumentales, miradores y el impresionante Monasterio (Ad-Deir), al que se llega tras subir más de 800 escalones.

Con más tiempo también es posible explorar senderos menos visitados y miradores desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas del valle y de las fachadas talladas en la roca.

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